No es normal caerse. Caídas en el adulto mayor.

Las caídas son la segunda causa mundial de muerte por lesiones y el riesgo aumenta con la edad.

La salud de las personas mayores se debe medir en términos de función y no de enfermedad pues es aquella la que determina la expectativa de vida y su calidad. El objetivo es mantener un nivel de función que permita el mayor grado de autonomía posible en cada persona.

La Organización Mundial de la Salud define caída como la consecuencia de cualquier acontecimiento que precipita al individuo al suelo en contra de su voluntad. Puede ser accidental (factor extrínseco) y no accidental (factor intrínseco, como pérdida de conciencia). La mayoría de las caídas están asociadas a deficiencias sensoriales, neuromusculares y osteoarticulares.

Magnitud del problema

  • En España las caídas representan un 80% de los accidentes domésticos.
  • Las caídas representan la segunda causa mundial de muerte por lesiones accidentales o no intencionales.
  • El 28-35% de los mayores de 65 años se caen al menos una vez al año, siendo este grupo de edad quienes más caídas mortales sufren.
  • Después de una primera caída, más de la mitad de esas personas se vuelven a caer en el transcurso del año.
  • El 90% de las fracturas de cadera, muñeca y pelvis en personas mayores están asociadas a caídas.
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Que los ancianos se caigan es habitual pero no quiere decir que sea normal. Existe una gran cantidad de factores de riesgo que se relacionan entre sí: ambientales, socioeconómicos, comportamentales y biológicos. Varios son modificables, por tanto es posible afirmar que muchas de las caídas de los mayores son evitables con intervenciones que se ajusten a las características de dicha población.

¿Por qué nos caemos?

Factores intrínsecos

Son aquellos que dependen del individuo, del propio proceso de envejecimiento o de enfermedades que van apareciendo.

  • Edad avanzada
  • Sedentarismo
  • Problemas de equilibrio y marcha
  • Disminución de la fuerza muscular
  • Alteraciones auditivas, visuales, vestibulares
  • Modificaciones óseas (osteoporosis, artrosis…)
  • Enfermedades crónicas ( ACV, Parkinson, demencia…)
  • Hipotensión, vértigos, deshidratación, infección urinaria..

Factores extrínsecos

Son aquellos externos al individuo, provienen del exterior. Dependen del ambiente que les rodea o de su estilo de vida.

  • Fármacos (psicotrópicos y cardiovasculares sobre todo)
  • Alcohol y otras sustancias
  • Actividad de riesgo (subirse a una silla, a una escalera…)
  • Calzado inapropiado
  • Mal acondicionamiento del hogar
  • Deterioro del entorno público

* Síndrome Post-Caida: Constituye un factor de riesgo que conlleva una restricción de la movilidad y de la actividad importante y, como consecuencia, una grave pérdida de autonomía debido a la disminución de confianza y seguridad que presenta la persona que se ha caído. Se entra en un peligroso círculo de inactividad que es necesario romper cuanto antes con ayuda de profesionales

Estudios Actuales

Según el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades músculo-esqueléticas y dérmicas, las razones habituales para caerse incluyen la pérdida del equilibrio, una menor fuerza muscular y reflejos lentos, todo lo cual puede prevenirse o mejorarse haciendo ejercicio tres veces por semana.

Perdemos fuerza a medida que declina nuestra masa muscular, un proceso que comienza después de los 40. Después de los 50, una persona sedentaria pierde aproximadamente 15 por ciento de su fuerza cada década. Pasados los 70, la disminución puede acelerarse hasta 40 por ciento en una década, según un estudio publicado en la revista Sports Health.Parte de esa disminución es hormonal, pero parte se debe a una menor actividad física, y eso genera atrofia muscular. “La pereza es una gran causa de pérdida muscular”.

En 2013, Silvia y col. publicaron que el ejercicio físico es efectivo para reducir caídas en mayores institucionalizados solo si se usa una combinación de diferentes tipos, incluyendo siempre el trabajo de equilibrio. El ejercicio es más efectivo si se hace 2-3 veces a la semana durante más de 6 meses.

Stubbs et al. (2015) nos dijeron que “Hay evidencia consistente que sugiere que el ejercicio está asociado con una reducción en la tasa, el riesgo y las probabilidades de caídas, afirmando así la posición central de los fisioterapeutas y preparadores físicos para liderar los esfuerzos internacionales para prevenir las caídas”.

González-Román y col. (2016) publican en la Revista Española de Geriatría y Gerontología una revisión sistemática y meta-análisis en cuyas conclusiones declaran que: “Los programas de prevención de caídas que incluyen ejercicio físico y tecnología ambiental/entorno físico, combinados con otras intervenciones apuntan a una reducción de caídas en ancianos con deterioro cognitivo residentes en centros de ingreso prolongado. Los programas de ejercicios multimodales que incluyen especialmente el entrenamiento de fuerza, equilibrio y marcha, realizados regularmente parecen más prometedoras”.

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La vicepresidenta de la Sociedad Navarra de Geriatría y Gerontólogos, Camino Oslé, defiende que si en el transcurso de su vida las personas mayores han sido deportistas, han hecho ejercicio, y tienen una “fabulosa movilidad”, les será más difícil caerse y tener graves consecuencias. “La masa muscular de las personas favorecerá más o menos esa caída, el tener movimientos seguros”.

Uno de los test utilizados para conocer el riesgo de caerse es permanecer parada en una sola pierna 10 segundos sin aferrarse a algo. Si esto no se logra, tendrá más probabilidad de caerse.

Consejos para prevenir caídas en las personas mayores

  • Los programas de reducen efectivamente las caídas. Suelen incluir entrenamiento de fuerza y equilibrio.
  • Las actuaciones para mejorar la seguridad del hogar disminuyen la tasa de caídas y el riesgo de caída.
  • La toma de suplementos de vitamina D no parece reducir las caídas, aunque sí lo hace en aquellos que tenían niveles bajos antes del tratamiento.
  • Hay evidencia limitada de que la retirada gradual de determinados fármacos psicotrópicos disminuye las caídas.
  • La cirugía de cataratas reduce las caídas. Hay que tener especial cuidado mientras los mayores se adaptan al uso de gafas nuevas.
  • La colocación de un marcapasos puede reducir las caídas en personas con caídas frecuentes asociadas con hipersensibilidad del seno carotídeo.

Prevención en el hogar

  • Asegúrese de que la casa tiene buena iluminación, de manera que se evite tropezar con objetos que son difíciles de ver. Instale luces nocturnas en el pasillo, hall, dormitorio y cuarto de baño.
  • Las alfombras han de estar bien sujetas al suelo o disponer de superficies antideslizantes.
  • Los cables de la electricidad no deben estar en el suelo o en zonas de paso.
  • Ponga barandillas en el cuarto de baño, para el uso de la bañera, ducha y retrete. Sustituya la bañera por una ducha.
  • No utilice escaleras sin barandillas, asegúrese que están bien iluminadas.
  • No coloque las cosas ni demasiado altas ni demasiado bajas, que todo esté al alcance de la mano, para de esta manera evitar el uso de escaleras.
  • Use zapatos de suela antideslizante y de tacón bajo.
  • Evite llevar sandalias y chanclas, para prevenir tropiezos.
  • Si no siente seguridad al caminar, use bastón o andador, así aumentará su base de apoyo.
  • Antes de levantarse de la cama o de una silla, siéntese unos minutos en el borde antes de ponerse de pie.
  • Si nota mareos o disminución de la visión, consulte con su médico.

Toma nota de estos consejos y recomienda a tus mayores que los tengan en cuenta. Y si podemos ayudarte, estaremos encantados de aportar nuestra experiencia.